Bahía Salado: probablemente la mejor playa de Chile
- 07/08/2008
- Matías
- Vacaciones, Destinos, Sudamerica y Chile, Chile
Cuesta un poco llegar y quizás por eso todavía este lugar permanece casi en el anonimato. No es virgen porque los terrenos ya fueron comprados por capitales brasileños que en el mediano plazo lo convertirán en un resort.
No hay agua potable cerca, aunque eso se soluciona con un pique corto hasta Copiapó y unos buenos bidones de 5 litros.
Pero de que es una excelente playa, lo es. Acá siempre va a haber sol y un mar con aguas claras. Clarísimas. Y celestes. Eso y también un paisaje increíble.
Y es que Bahía Salado es quizás la mejor playa de Chile. Una ensenada exquisita en la mitad del Desierto de Atacama en donde, y con amigos, se puede pasar increíble. Y acampar gratis.
Siempre es posible bañarse en el mar. La temperatura del agua es tibia (un poco más de 20º de temperatura en verano) y, aunque sea en invierno, no da frío meterse. Por ahí en las guías turísticas dice que es la playa del verano eterno.
Y en realidad lo sería si no fuera porque durante las tardes es común que se levante un viento sur un poco frío y que al rato te den ganas de abrigarte.
Para llegar hay dos rutas típicas. Una es llegar hasta la Hacienda Castilla por la Ruta 5 Norte, a la altura del kilómetro 750, entre Vallenar y Copiapó (está algo señalizado) y meterse por intrincados caminos que -siempre dirigiéndose al mar- te van a llevar al destino.
La otra es un poco más fácil: alrededor del kilómetro 755 de la 5 Norte doblar hacia la costa hacia Totoral y seguir la señalización siempre bordeando el mar (vía Caleta Pajonales).
En ambos casos son cerca de 80 kilómetros de camino de tierra hasta la playa. En realidad, de arena; así que se recomienda en ir en vehículos con doble tracción… o desinflarle las ruedas al auto.
Para orientarse un poco más, pueden ver el mapa rutero de Turistel acá.
La cosa es que en Bahía Salado en sus arenas hiper blancas y sus enormes dunas que rodean el norte de la bahía se hace camping. Cuando vayas, puede que te toque que haya harta gente acampando… o puede que no haya nadie y el lugar quede para ti solo con tus amigos.
Como la playa no tiene instalaciones turísticas -no hay agua potable, ni duchas, ni sector de camping, ni baños-, es común también que en esas dunas la gente deje regalitos. De esos regalos envueltos en papel confort… así que ojo donde pongas la carpa.
En todo caso, el hecho de que no haya ningún tipo de comodidad también te hace conectarte un poco más con la naturaleza, ponerse purista y agradecer las circunstancias de no ducharse ni lavarse los dientes por varios días.
Para buscar agua potable y provisiones, lo más cercano es la ciudad de Copiapó (a 36 kilómetros), en donde hay un Líder, un Jumbo y hasta un Easy (por si se te rompió la carpa o se te acabó el gas de la cocinilla).
Las guías turísticas dicen también que acá están las playas más lindas de la III Región; pero en realidad, cuando uno va llegando, se da cuenta de que quizás estas sean las playas más lindas y desconocidas de Chile (y hay que aprovechar ese último punto).
También se hace surf porque los que saben dicen que hay buenas olas. Y se puede hacer esnorkeling también, por la claridad de sus aguas.
Acá en Bahía Salado hay unos campamentos de pescadores artesanales que siempre van a ser buena onda con uno. A veces, incluso, truecan algunas cajetillas de cigarros por los pescados o mariscos que hayan sacado del mar en la jornada. Los tarros de convervas también sirven de moneda de cambio.
Unos metros más al sur hay un criadero de ostiones en donde venden al por mayor el molusco. Por si andan tentados. También se puede pescar en cualquier lado y algo sale.
Se pueden hacer paseos diarios a las distintas playas del sector: gracias al nuevo proyecto de Carretera de la Costa (de cal, no de cemento, y por eso armoniza mucho más con el entorno) se pueden ver paisajes increíbles, mares azulísimos y desierto blanco al otro lado. Imperdible.
Al sur, por ejemplo, hay varias playas/caletas que vale la pena visitar. Carrizal Bajo también, por su pueblo y por la tremenda historia política que hay detrás. Y una gota más al sur está el Parque Nacional Llanos del Challe en donde hay instalaciones en donde se debe pagar para hacer camping.
135 kilómetros más al norte está Caldera, y al paso Bahía Inglesa e Isla Ruky. También una ruta espectacular si se hace por la recién arreglada Carretera de la Costa. Lleven cámara de fotos.
Algunos datos prácticos para su estadía en Bahía Salado: siempre es recomendable llevar un buen bloqueador para el sol, traje de baño para cualquier época del año, algo de abrigo extra porque acá pega fuerte la camanchaca de noche, varios litros de agua potable, malla de kiwi, cuatro vigas y unos vientos extra para armar un quinchito, parrilla, un poco de leña o carbón, y las típicos implementos básicos de camping.
Porque acá además de mucha arena finita, una playa formidable, exquisito mar y paisajes espectaculares, no hay nada. Nada. Y eso es lo rico.
Si quieres ver más fotos, puedes ver una galería con excelentes imágenes acá.






