Panamá el destino de moda para ir detrás de las islas semidesiertas
El problema que los chilenos tenemos con Centroamérica es justamente nuestra carencia de los mal llamados “paraísos”.
Paraísos, si se entiende por esto mucha playa, sol y mar. De hecho, mientras lo “tropical” se marketea como un territorio amable, pintoresco y de descanso infinito (el paraíso, de nuevo) al estilo de cierta novela de Foster Wallace; Chile aún no se ha mitificado al punto de posicionar a Torres del Paine, Valparaíso o el desierto de Atacama en el “imaginario” global. Nuestros paraísos.
A lo que vamos es que Panamá puede ser una estupenda zona de resorts, spas y lujo “sabrosón”, pero si logras esquivar estos clichés viajeros -y el canal que une el Pacífico con el atlántico- puedes encontrarte con un lugar efectivamente salvaje y entrañable.
Pasemos a revisar lugares como Bocas del Toro y San Blas, que están más que taquilla.






