La gente: el verdadero tesoro de la Isla Robinson Crusoe
- 30/09/2007
- Matías
- Destinos, Sudamerica y Chile, Chile, Juan Fernández
“¡Hola!” o “¡Muy buenas!” lanzan de entrada. No te has bajado del bote que te deja en el único muelle de la Isla y, como tus mejores amigos, te dan la mano y una calurosa
bienvenida.
En Robinson Crusoe no entregan el tradicional collar de flores como en Isla de Pascua, pero sí te reciben cariñosamente. Como tus parientes luego de un largo viaje. Y a falta de flores frescas, buenas son las langostas recién sacadas del agua.








