Barcelona, para no dormir carreteando
Barcelona es una ciudad chica, caminable. Pero de mucho carrete, lleno de bares y cafés con gente joven.
Porque en las calles de esta ciudad se respira juventud. Es lo que más se ve, por lo que la oferta para ellos es ad hoc. El carrete, claro, garantizado.
Si bien no es tan ordenada y limpia como otras ciudades europeas, encanto no le falta. Tiene preciosos parques, una amplia oferta cultural, buenas fiestas, y además playa. Buena playa.






