Cuzco en vacaciones de invierno: no es mala idea
- 10/06/2009
- Antonia
- Destinos, Sudamerica y Chile, Perú, Cusco
En Cuzco hay tantas cosas que hacer que vayan el tiempo que vayan, se les va a hacer corto, pero hay algunos imperdibles.
Para llegar desde Arequipa, hay que tomar un bus que dura toda la noche. Hay varios lugares donde alojar en Cuzco, pero hay que tratar de estar lo más cerca posible de la Plaza de Armas. Algunas opciones son “La posada del viajero”, que es bien conocida por los chilenos, y “El procurador”.
Hay una inmensa cantidad de catedrales, hay que ver las más cercanas a la plaza. Para comprar es el lugar ideal, está lleno de mercados y ventas de artesanía. Cuzco es inmenso, así que recorran los rincones de la ciudad, pregúntenles a taxistas de mercados baratos. Es ideal para comprar libros, artesanía, decoración, collares y todo lo que se les ocurra del estilo inca.
Cuzco es una de las ciudades más alucinantes que se puede llegar a conocer, por varias razones. Tiene una mezcla arquitectónica impresionante (construcciones modernas mezcladas con piedras incas), está lleno de gente de todas partes del mundo y tiene mucha historia.
Como la comida en restaurants es tan barata, vale la pena aprovechar para no cocinar en el hostal. En el callejón Procuradores está lleno de locales para comer, con música andina y decorados del estilo.
Para salir a bailar es excelente: hay muchas discotheques que generalmente son gratis (hay algunas que cobran, pero no caro) con distintos estilos de música y llenos de gente (por lo menos en Julio, para las vacaciones de invierno). La más conocida es el Mamáfrica en la que además se pueden ver películas en la tarde, pero la Uptown y el Roots son excelentes también.
En los alrededores de Cuzco hay varias ruinas incas que ver. Si compras el pase turístico puedes verlas todas. Las más bonitas a mi gusto son Sacsayhuamán, a la que se puede ir caminando y es como para ir todo el día a instalarse y Pisac (que queda más lejos).
El Koricancha que queda en Cuzco mismo es una especie de museo que también vale la pena.
La famosa “Piedra de los 7 ángulos 12 ángulos” es una farsa: no es nada más que una piedra en la mitad de la calle con esas características.





