Cordillera del Huayhuash: el Perú aventurero y desconocido
- 31/08/2009
- Francisco Claro
- Destinos, Sudamerica y Chile, Perú
Parece difícil entender la idea de ir a Perú y no visitar Machu Picchu, o tal vez Máncora. Y es que son los destinos taquilla, mucho más conocidos que el paseo por Los Andes peruanos que nos pegamos: todo un foco de atracción turística de una onda completamente diferente a los típicos.
El viaje consiste en un circuito de trekking de aproximadamente 160 km, entre 4 mil y 5 mil metros de altura. Tal vez pueda sonar poco agradable ir a meterse a un lugar así, pero la verdad es que cada paso que se da se ve recompensado por algunas de las vistas más bonitas que pueda haber probablemente en todo el mundo.
Fuimos cinco amigos los que hicimos el viaje, que estuvo espectacular: Francisco Cerda, Stanislas Mizgier, Diego Echenique, Nicolás Torres y Francisco Claro.
La Cordillera Huayhuash es una cordillera en los Andes del Perú, ubicada a 250 km al noreste de Lima, y en el extremo sur del callejón de Huaylas (en donde se encuentra la más conocida Cordillera Blanca). Acá hay varias cumbres sobre los 6 mil metros, entre las que destacan el Yerupajá (6.617 m), la segunda montaña más alta del Perú, y el Siula Grande (6.344 m), famoso por el libro y película “Tocando el Vacío”.
Nos dimos cuenta de que la principal gracia del lugar es que al estar tan alto, da la sensación de tener a las cumbres de más de 6 mil metros casi al alcance de la mano (dan ganas de tomar las cosas e ir a subirlas, y esto no se ve como algo imposible). Además, hay un gran número de glaciares y lagunas color turquesa (con truchas incluidas) de gran belleza. La vegetación es estilo pampa, por lo que no hay mucho que mirar en todo caso.
Por otro lado, el circuito en sí mismo es difícil, aunque cualquier persona con medianamente buen estado físico lo puede hacer. Si se hace completo, dura entre 11 y 14 días (según si se queda más de un día en algún lugar), pero hay otras variantes de 4 y de 8-12 días. Cada tramo del circuito consta típicamente de un paso: tener que subir un cerro entre 500 y 800 mts, y luego bajarlo.
Luego del paso se debe continuar caminando, pero por terrenos menos accidentados (lo normal es caminar entre 5 a 7 horas diarias). Cabe destacar que no es necesario contratar un guía ya que las huellas están bien marcadas.
La altura tal vez sea el elemento que le agrega más dificultad al circuito. Para evitar sufrir por ella es recomendable una buena aclimatación. Esta consiste en tomar muchísima agua los días previos a subir y también durante los primeros días en ella, y evitar hacer grandes esfuerzos físicos (lo mejor es moverse poco y lo más lentamente posible). Si se andan con calma, luego de un par de días se olvidarán que están a 4.500 sobre el nivel del mar.
Huayhuash es un destino que todavía no es conocido a nivel mundial, por lo que no va mucha gente. Por eso quizás es el momento de pegarse el pique.
En un día uno ve a lo más a 10 personas, habiendo días en que se está prácticamente solo. Por lo tanto es recomendable tener cierto cuidado ya que la ayuda ahí no será fácil (en todo caso no hay peligros visibles más que la imprudencia propia).
A pesar de que hay poca gente, siempre les puede salir un panorama entretenido con los locales. A nosotros nos invitaron a jugar una pichanga a 4350 metros sobre el nivel del mar. Fue bastante cansador, pero una anécdota inolvidable. También tuvimos la oportunidad de comernos un cordero a la pachamanca (plato típico de Perú), una muy buena opción para un día de descanso en una de las lagunas mas bonitas del circuito (Laguna Carhuacocha, entre ellas).
En la mitad del recorrido hay unas termas naturales, muy reponedoras y recomendadísimas para los que hacen el trip. Estan al lado de la Laguna Viconga, ideal para un día de descanso. Hasta venden cervezas y Coca-Cola.
Existen muchas agencias de turismo que entregan un servicio completo, que va desde traslado, hasta carpas, incluyendo comidas y porteadores, pero los precios están pensados para europeos de alto poder adquisitivo. Ahora bien, si hay poco presupuesto igual se puede contratar algún arriero para ayudar con la carga, y es recomendable sobre todo los primeros 3 días para bajarle un poco de peso a la mochila (el viaje será mucho más agradable). Cobran diariamente U$5 por burro y U$10 por el servicio de la persona. Además hay que darles comida y donde dormir (aunque el que contratamos nosotros siempre encontró algún amigo suyo que lo alojara).
¿Cómo llegar? Bus desde Lima a Huaraz (ciudad que vendría a ser una especie de Puerto Natales). El viaje dura aprox. 8 horas y varias empresas hacen el recorrido (el pasaje vale entre U$15 y U$20). Una vez en Huaraz es recomendable conseguir un buen mapa (o imprimir uno en Chile) y averiguarse por buses a Llamac (si no pillan, busquen a Chiquián). Otra buena opción es hacer este trayecto en taxi. Si bien es mas caro, es útil debido a la agilidad y con esto se podrían ahorrar un día por el lento transporte público.
Les recomiendo que tengan mucho cuidado con algunos habitantes locales, que si bien al turista lo tratan correctamente, en ellos solamente ven una fuente ilimitada de recursos listos para ser explotada a destajo. Ellos les cobrarán cosas impensables (por ejemplo, un arriero nos cobró los días de vuelta a su casa luego de haber terminado de prestarnos sus servicios; o un camionero nos cobró 15 soles a cada uno por llevarnos a dedo). Un buen consejo es que cuando negocien algo, aclaren específicamente cada uno de los detalles del trato. De esta forma se ahorrarán desagradables sorpresas.
Un dato importante: si bien el lugar no es un parque nacional, las comunidades locales le cobran a los turistas por visitarlo. Hacer el circuito completo cuesta 135 soles (algo así como $24.000), que se van pagando a medida que uno pasa por las distintas comunidades.
Este viaje se lo recomendaría a hombres y mujeres, pero que estén dispuestos a sufrir un poco (frío y cansancio, principalmente). Eso sí, todo tiene una gran recompensa: el paisaje. Hay pocos lugares en el mundo donde se pueden apreciar montañas tan altas a poca distancia.
Ojalá que el grupo no tenga muchas personalidades fuertes porque la convivencia por dos semanas se puede poner un poco desagradable. Si tienen ganas de carretear, es bueno en Huaraz porque hay hartas discoteques y gente de todos lados. Eso sí, se los recomiendo para después del trekking para no llegar cansados a las caminatas.






