Trancoso: la colorida playa hippie en Brasil
- 08/04/2008
- Rodrigo
- Destinos, Sudamerica y Chile, Brasil, Playas
El norte de Brasil es sinónimo de hiperactividad.
Si en tu diccionario no existe la palabra siesta, Trancoso es el lugar.
No hay malos comentarios sobre esta aldea que fue fundada en el siglo XVI por los Jesuitas. De hecho, la mayor parte de la taquilla de este lugar viene del hecho que en los ‘70 los hippies se tomaron el pueblito y llenaron todo con su relajo y buena onda.
Suficiente razón para saber el origen del éxito y de las buenas vibras que imperan en épocas estivales en el verano en este balneario.
¿Los carretes? Relajados, pero buenos. Y con mucha cerveza brasileña heladita de por medio.
A Trancoso se llega tomando un busesito desde Arraial, y en media hora ya vas a pisar arena playera.
Como es de esperarse en Brasil, las playas de este rincón también califican con el adjetivo de paradisíaca. Sí, y podemos repetir eso hasta el cansancio. Sorprende el color verde de sus aguas y la desbordante naturaleza tropical que rodea el pueblito.
Verde, mucho verde.
Si de panoramas se trata, se puede sociabilizar con los dueños de casa y turistas en uno de los tantos bares y posadas que se encuentran a pocos metros del mar.
El “pueblo” consta de dos calles y harto pasto. Frente al mar, frente al bosque, frente a frente: casas de tonos cariocas, muy coloridas y bien pintorescas. La foto típica de Trancoso sácala acá.
Y después de una buena conversa y “shopping” por el pueblo (recomendadísima es la tienda-freak-y-colorinche llena de alfombras y ropa en el centro), puede llegar el hambre.
En este caso tienes la obligación de preguntar la picada en donde preparen el mejor Bovó de Camarón -una especie de caldillo al ajo muy brasileño- a un valor promedio de 7 dólares por boca.
Y para que completes al 100 por ciento tu estadía en Trancoso, puedes aplanar las dos únicas calles y empaparte del espíritu bohemio a través de sus novedosas esculturas, mini tiendas y galerías.
Y la iglesia blanca, muy blanca. Otra postal típica.






