Buzios: playas para todo en el balneario top de Río
- 21/04/2008
- Teresita
- Destinos, Sudamerica y Chile, Brasil, Playas, Destinos, Sudamerica y Chile, Brasil, Río de Janeiro
Buzios es una península llena de playas exquisitas de arana blanca, caipiriñas, esculturales cuerpos, 250 días de pleno sol al año, glamour, fiestas, música en vivo, buena comida, inolvidables noches temperadas, y lo mejor, a sólo a 180 kilómetros al este de Río de Janeiro: un solo vuelo y listo.
Pocos playas de este nivel quedan tan cerca y por tan poco.
Para ir de Rio a Buzios se puede contratar un transfer desde Chile que te espere en el aeropuero (30 US aprox.) o tomar uno más barato en el aeropuerto, allá. En dos horas ya estás ahí. La península tiene forma de asterisco y está rodeada de playas, casi todas angostas, de arenas blancas, algunas chicas y escondidas y otras llenas de gente. Buzios le debe la fama a Brigitte Bardot, que en la década del ’60, se instaló ahí, la puso de moda y terminó por darle nombre a la mitad de la península: Orla (calle) Bardot, Cine Bardot, Pousada Bardot, etcéeeeeetera.
El centro de Buzios es un cuadrado de cuatro calles por lado. La más concurrida es Rua das Pedras, exclusiva y cosmopolita llena de tiendas y restaurantes que abren desde las dos de la tarde aprox. hasta la madrugada. En Buzios hay sólo 2 discotecs: Zapata y Privilege (las dos electrónicas), y sólo abren feriados y temporada de vacaciones. 
La Das Pedras tiene apenas 600 metros pero ahí está todo: g
alerías de arte, tiendas de buceo con clases y creperías como Chez Michou que en la noche se prende harto, hasta como fiesta y con música en vivo.
A los lados de la rua hay hartos bares para echarse unos drinks, incluyendo la caipirinha que cuesta siete reales promedio. Un buen dato es el carrito de los tragos: al final de Rua das Pedras (alejándose de Joao Fernández) vende tragos típicos brasileros a la mitad del precio de los bares.
Rua das Pedras se convierte en Orla Bardot y ahí empiezan las playas. Primero Praia dos Ossos o Playa de los Huesos, ambas chicas y tranquilas. Al final de los Ossos se abre un sendero en subida al morro que baja sobre dos últimas playas: Azeda y Azedinha, encantadoras por sus aguas transparentes y tranquilas. Al otro lado del morro se está
Joao Fernandes y Joao Fernandinho, las dos playas high de la península.
La playa de la Tartaruga es de arena blanca blanca, y es para el bucear. Brava es la mejor para el surf. Praia Olho de Boi, es la nudista y Geribá que es la más grande, a veces hay fiestas y está rodeada de casas de la clase alta carioca.
La playa está llena de quitasoles. Se supone que son gratis, pero es obligación consumir algo del restaurant de enfrente: más o menos 50 reales el plato. Para comer conviene ir a alguno de los restoranes de comida por kilo que están en el centro. El más barato es Diente de Oro, pero puede que sea para valientes. En la playa venden sándwich ricos a unos 10 reales, choclo, queso asado y camarones. Hay buenos y malos. Mira antes de lanzarte.
Par movilizarse conviene arrendar un buggy (a entre 40 y 75 reales por día), también se pueden conseguir motitos y se puede tomar una combi (micro). Basta quedarse parado en la avenida para que pase una van y te toque bocina para subir (se paga al bajar entre 2,5 y 5 reales).
Buzios tiene alrededor de mil posadas de diferentes categorías. Algunas se descubren al caminar por el centro por cartelitos que dicen “aluga-se la noite 10 reais”, pero los precios de la calle se negocian. Ojalá tenga aire acondicionado, para no achichararse.
Recomiendo Casa do Casador. Lo más recomendable es contactar por mail.
Como recomendación para un día playero especial, es ideal contratar una escuna (un lanchón semi velero) que recorre las playas de Buzios. Dura un par de horas, te pasea por la península y todos son con bar abierto de caipiriña. Un imperdible es contratar la excursión a Cabo Frio y Arraial do Cabo. Vale la pena. Una van te pasa a buscar a la
posada y te lleva primero a Arraial do Cabo, donde sube a un barco que te lleva a las playas desiertas y apartadas de Arraial. Te cobran unos 18 dólares la excursión e incluye además almuerzo, vuelta y caipirinha libre en el barco. Lleva plata por que a la vuelta pasa por la Rua dos Bikinis: miles de bikinis a precio de huevo. Conviene.
- Si quieres comprar una cachaça lo más recomendable es la 51.







