En el Titicaca boliviano:playas a 3.841 sobre el nivel del mar
- 06/05/2010
- Antonia
- Destinos, Sudamerica y Chile, Bolivia
Copacabana es casi es un paso obligatorio entre Cusco (Perú) y la ciudad de La Paz.
Si vienen desde Perú (que ya es más barato que Chile), en Bolivia se van a impresionar: la mayoría de las cosas son realmente botadas. A mí me dieron ganas de comprar todo: desde útiles de colegio hasta cortaúñas para evitarme esos costos en Santiago.
Copacabana es una ciudad bien turística, y tiene harto cuento (aunque no demasiado). Tiene varias ferias y artesanía muy baratas (aunque no tan linda como la peruana). Hay muchos puestos en los que venden maíz inflado, como natur, baratísimo. Pruébenlo es bien rico.
Hay una iglesia muy bonita, con un estilo muy distinto al peruano. Lo más interesante es lo que se desarrolla afuera: muchos puestos que venden autitos en miniatura, casitas, billetes de monopoly y cosas del estilo. Traté de comprar un autito rojo que se veía bonito y aproveché de preguntar el fin de esta venta afuera de la iglesia. Ahí me contaron: la gente compra lo que quiere tener y luego lo ofrece en un altar. He ahí el motivo de tanta venta.
Al lado de la Iglesia hay un oratorio muy tétrico, con luz de vela en la que la gente escribe cosas en las paredes, y muchos mendigos en la entrada. Freak.
Desde Copacabana el paseo típico es a recorrer las islas del Sol y de la Luna. Tienes que comprar el ticket para el bote en Copacabana. Quizás porque ya había visto mucho en Perú no me llamaron la atención estas islas. Destaco la isla del Sol en la que hay una playa increíble como para acostarse a tomar sol.
En Copacabana hay varios bares entretenidos con turistas, como para ir a darse una vuelta y tomar Paceña, aprovechando los precios.
Para volver a Chile, es buena opción ir a La Paz y tomar desde ahí un bus a Arica, por 100 bolivianos.
En la Paz, yo me moví solo por una cuadra, en un barrio prácticamente israelita. Gracias a Dios que se habla español en Bolivia, porque las letras de los menú y de los hostales son inentendibles. Alojé en el hostal El Lobo, comí en ese mismo restaurant y salí a bailar al Hard Rock Café, todo en la misma cuadra. Al otro día, Shopping en el mismo sector y de vuelta a Chile.





