Helsinki, Finlandia: como en Chile, pero con más invierno y más saunas
Todo es distinto en los países nórdicos, pero perfectamente adaptable en nuestro imaginario nacional.
Primero, porque el frío, la nieve y esas noches árticas con sol a las 23.00 horas se parecen demasiado a Puerto Varas o la Patagonia.
Segundo, la arquitectura y la “onda” de la ciudad nos remiten tanto a los ambientes descritos por los cuentos infantiles noreuropeos, como a una sensación de estar “viviendo el futuro”.
Sí, porque basta caminar por sus calles impecables, acercarse al puerto o entrar en la majestuosa Catedral para quedar impresionado, pero a la vez entendiendo al pueblo finlandés.
Un pueblo que tiene, casi por tradición nacional, ir harto al sauna.
Un buen ejemplo de la mentalidad de acá es fijarse cómo convive musicalmente tanto el metal extremo hasta los muy pop Cats on Fire, bandas con un público fiel y que llena los locales de la ciudad.
Como es una ciudad relativamente accequible, es fácil recorrerla y llegar a las Catedrales Ortodoxa y Luterana, al Museo al Aire Libre en la isla de Seurasaari, el edificio de Kiasma con su Museo de Arte Contemporáneo, la Plaza del Senado o los increíbles Museo del Ferrocarril y Museo Nacional.
La tarjeta Helsinki Card salva y se puede comprar desde un mínimo de 24 horas y te permite el acceso a la locomoción y a una red de museos y locales.
El invierno allá es heavy: de diciembre hasta mediados de abril es pura nieve, así que anda bien abrigado. Pero el invierno en Finlandia no significa oscuridad eterna, ni mucho menos. En febrero los días son ya tan largos (o cortos) como en nuestro país, en marzo ya más largos y en abril se puede disfrutar de luz del día hasta las 9-10 de la noche.
Los desayunos allá también son heavys. Pero bajan en calorías para el almuerzo, que casi siempre es ensalada más algo para tomar. Ellos tienen la costumbre de “tomar té” a eso de las 6 de la tarde -pero la comilona es mucho más grande- y luego se “cena” como a las 9 (que puede ser una comida más liviana).
Un dato freak: en Finlandia también se comen empanadas… aunque no exista el pino chileno, son bien ricas y muchas veces son de productos del mar, pero especialmente pescado (y más exactamente el salmón).
¿Qué otra cosa freak? Que también son adictos al sauna (allá hay casi 2 millones de saunas). Pegarse un sauna a la finlandesa debería ser un imperdible en tu viaje.
Igual, no es tan difícil encontrar uno: lo tienen los hoteles más caros, las cabañas, e incluso los alojamientos y… ¡los campings!





