Tasmania, Australia: de demonio, nada.
- 24/03/2008
- Rodrigo
- Destinos, Australia y Nueva Zelandia, Australia
Sobre esta isla hay mitos e historias que se relacionan con prisioneros y demonios (bueno, el de un monito animado… pero demonio al fin y al cabo); mitos que la hacen atractiva a ciudadanos de todos los rincones del mundo.
Hace un par de siglos hubo aquí una prisión de máxima seguridad para los criminales ingleses reincidentes en crímenes anteriores. Si a esto sumamos la existencia del conocido marsupial carnívoro que sólo se encuentra en este estado Australiano -el Demonio de Tasmania, el verdadero-, su atractivo se hace inminente.
Este lugar es especial para los amantes de la naturaleza por la presencia de altas montañas nevadas, lagos cristalinos y colinas a lo largo de las costas. Sus caminos llevan a uno de los paisajes más fantásticos y grandiosos del mundo.
Sus playas de surf son impresionantes, aunque algo más frías. Las mejores son las de Clifton Beach y Park Beach, cercanas a la ciudad de Hobart que, dicho sea de paso, está localizada al pie del Monte Wellington, Monte Nelson. Desde ahí es posible ver la bahía entera con vista a la ciudad.
Restaurantes, nightclubs, shoppings y un mundo de facilidades hacen de Hobart, que tiene no más de 200 mil habitantes, uno de los lugares más seguros y extraordinarios para conocer.
Aquí se encuentra la fábrica de chocolates Cadbury… aprovecha de comprar varios kilos a precios de huevo; para llegar a la vuelta y repartir entre los primos. Y los primos de los primos.
En Tasmania hay 18 Parques Nacionales, con una flora y fauna bastante fuera de lo común.
El Parque Craddle Mountain vale mucho la pena, con varios circuitos a recorrer.
Overland track es una especie de Camino del Inca australiano. Son siete días en las montañas donde estarás rodeado de animales tan desconocidos como el infaltable demonio de Tasmania, canguros en todas sus especies y, como si fuera poco, ornitorrincos (de esos que ni los zoológicos tienen). Aquí sólo hay que tener suerte con el clima y la fuerza para soportarlo en caso de no tenerla.
Otro rincón que no perdona no ser visitado es Wineglass Bay. Es una impactante playa a la que se llega después de una corta caminata por un parque nacional.
Para ponerle más emoción al cuento, no te vayas a ir de estas tierras sin haber pasado por la ex-colonia penal de Porth Arthur, donde podrás observar y entender mejor la historia de la cautivante isla.
Si Tasmania es tu próximo destino, cuando llegues a su aeropuerto date el gusto de arrendar un auto para recorrer sus alrededores. Total, en cuanto a precios, esta vez no habrá de qué preocuparse.






